La digitalización, la transformación digital, el cambio cultural y las metodologías ágiles

LA DIGITALIZACIÓN ES UNA CONSECUENCIA

La digitalización es una consecuencia del avance tecnológico y, en especial, de Internet.

El Big Data es una consecuencia de la digitalización y del avance tecnológico.

La datalización es una consecuencia de la digitalización, de la sensorización y del Big data.

La inteligenciación es una consecuencia del Machine Learning y de todo lo demás.

LA TRANSFORMACIÓN DIGITAL ES UN PROCESO

La transformación digital es el nombre oficial del proceso que siguen las organizaciones para pasar de un estado poco o nada digitalizado a más digitalizado. Donde “digitalizado” no es únicamente un adjetivo tecnológico, sino que entronca con algo mucho más importante: el ADN mismo de la organización, la forma de pensar, la forma de hacer, la forma de ser y los valores.

El abrazo a la digitalización implica de hecho convertirse en una organización que aprende y que aprende a adaptarse. Lo necesario no es sólo dotarse de tecnología digital, sino cambiar al paradigma de lo digital en todos los sentidos: liderazgo distribuido, colaboración, cooperación, trabajo en equipo, autonomía distribuida, interfaces de relación flexible. En definitiva, respecto al paradigma tradicional, cambia casi todo. Se trata de una nueva forma de pensar, ser, hacer y relacionarse con el ecosistema (clientes, usuarios, colaboradores, otras entidades, tecnología, cosas y entorno).

La transformación digital puede ser un proceso orgánico o inducido, voluntario u obligado, natural o provocado. Pero es necesario.

 

LA TRANSFORMACIÓN DIGITAL ES UNA TRANSFORMACIÓN CULTURAL

La digitalización cambia el contexto.

Nuestro contexto nos cambia a nosotros.

Consumimos diferente y nuestra demanda es diferente.

Nos relacionamos de forma diferente.

Nuestro contexto digitalizado cambia nuestro comportamiento.

Nuestro comportamiento cambia, nuestras reglas cambian, nuestra forma de relacionarnos cambia. Ergo: nuestra cultura cambia.

La digitalización transforma la sociedad: personas, organizaciones y entorno. Es una transformación cultural porque lo es sin remedio, ya que cambia la forma y las reglas con las que todo se relaciona.

Internet y el avance tecnológico cambian los usos y los comportamientos de las personas, trabajadores y usuarios, y cambia en consecuencia los servicios consumidos y demandados y por lo tanto, los servicios ofrecidos y, por lo tanto las organizaciones.

Y esta transformación sucede sabiendo además que ya no vamos a parar de cambiar. El contexto no va a parar de cambiar, las personas tampoco. Hay que ser adaptativos o no ser.

El proceso vendido por agentes y consultoras como transformación digital ayuda a facilitar esa transformación en la forma de hacer, de trabajar, de relacionarse, de pensar y de entender. Es una facilitación de la transformación cultural de las organizaciones y es una implementación de la digitalización en lo que a tecnología y forma de trabajo se refiere.

 

LA TRANSFORMACIÓN DIGITAL Y LAS METODOLOGÍAS ÁGILES

Suponiendo que sea cierto todo lo anterior*, es fácil entender como en muchos planes estratégicos de transformación digital se incorpora como parte clave del mismo las metodologías ágiles. Es una convergencia natural pues, en esencia, la cultura objetivo que dibuja la cultura agile es la misma cultura objetivo de una empresa adaptativa e innovadora.

En esos planes, las “metodologías ágiles” no son una mera herramienta o un marco metodológico más. Es un componente acelerador de la transformación cultural que es core en la llamada transformación digital. Con las metodologías ágiles estamos trabajando la cultura en sí, orientando la organización a un modelo de adaptación al contexto, necesario para poder seguir las olas transformación que están sucediendo y las que están por venir.

* Léase de forma irónica.

CONCLUSIONES (o algo así)

Estamos en plena macrotransformación de todo, originada por el avance tecnológico, y que deriva, en esencia, en una transformación cultural (la llamemos “digital”, o como la llamemos).

Para afrontarla, podremos dotarnos de más tecnología, pero lo que realmente necesitamos es aprender a aprender a ser lo más adaptativos posible, como individuos y como organizaciones. Ser adaptativos para incorporar avances y evoluciones que nos hagan más competitivos y mejores, constantemente. Ser adaptativos para seguir la ola de la exponencial evolución tecnológica, que se convierte en el ingrediente subyacente de todo y que todo lo transforma.

Estamos en plena macrotransformación de todo, y sólo acaba de empezar. Así que corred.

Beatriz Martín Valcárcel

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